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Cielo(44) - Nueva Jerusalén (2)   
2008-03-30
 
Rev. Jaerock Lee

Cielo (44) – Nueva Jerusalén
:
“Y me llevó en el Espíritu a un monte grande y alto, y me mostró la gran ciudad santa de Jerusalén, que descendía del cielo, de Dios, teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal. Tenía un muro grande y alto con doce puertas; y en las puertas, doce ángeles, y nombres inscritos, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel; al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al sur tres puertas; al occidente tres puertas. Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero”.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo,

Esta es la 44ª sesión de la serie de sermones sobre el ‘Cielo’. En la última sesión, les hablé sobre cuánto está Dios esperando que cada uno de ustedes llegue a la Nueva Jerusalén. Y para agregarle un poco más a la esperanza, también les hablé sobre las dos clases de coronas que básicamente son entregadas en la Nueva Jerusalén. A partir de este día, aprenderemos sobre la ciudad de la Nueva Jerusalén con más detalle.

A diferencia de los otros lugares de morada en el cielo, la Biblia relata con detalle sobre la Nueva Jerusalén. Esto se encuentra en los capítulos 21 y 22 del libro de Apocalipsis. Los ojos espirituales del Apóstol Juan fueron abiertos por medio de la inspiración del Espíritu Santo, y él escribió lo que vio. Cuando un avión reduce su altitud preparándose para aterrizar, ¿Qué tanto cambia la vista del paisaje exterior?

En primer lugar, se puede ver toda la ciudad, y luego los edificios se ven cada vez más grandes. De la misma manera, cuando Juan vio la Nueva Jerusalén, primero tuvo la vista completa desde la distancia. Pero a medida que el paisaje se acerca más y más, podemos usar la palabra ‘acercamiento’ para lo que se está viendo.

Primeramente, el Apóstol Juan vio los muros alrededor de la ciudad de la Nueva Jerusalén. En éstos había puertas que permitían la entrada al interior de la ciudad. La entrada a la Nueva Jerusalén es solamente a través de estas puertas. Cuando queremos caminar hacia adelante, tenemos que dar pasos hacia adelante. De igual forma, solamente cuando el significado espiritual contenido en los muros de la ciudad de la Nueva Jerusalén es guardado completamente en nuestro corazón, solo entonces, podemos pasar a través de las puertas de la ciudad.

A partir de este punto, investigaremos el significado individual de los muros de la Nueva Jerusalén, en el orden que los vio Juan. Espero que ustedes guarden estas palabras en sus mentes y las cultiven como espíritu. Por favor no pierdan esta oportunidad. Les insto a tomar esta oportunidad para que se vuelvan elegibles para entrar a la Nueva Jerusalén.

Yo oro en el nombre del Señor para que ustedes tomen esta oportunidad y participen en la gloria de la Nueva Jerusalén.


Queridos hermanos y hermanas en Cristo, cuando la tierra es observada desde el espacio exterior, tiene la apariencia de una pelota azul flotando en el espacio. De igual forma, el Apóstol Juan vio la Nueva Jerusalén desde la distancia y lo que vio está gravado en el versículo 11 del pasaje de este día. Éste dice, “teniendo la gloria de Dios. Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal”.

¿Qué significa ‘teniendo la gloria de Dios? Esto quiere decir que las luces que salen de la ciudad son maravillosas, impresionantes y espléndidas. Si pudieran solamente observar la Nueva Jerusalén desde afuera, no podrían contener sus exclamaciones de admiración.

Porque la belleza y grandiosidad que es mucho mayor de lo que nunca se han imaginado, su boca quedará totalmente abierta. Estarán tan asombrados y sorprendidos por la gloria de la ciudad. El Apóstol Juan también estaba muy sorprendido por la gloria de la ciudad. Luego, él comparó la sensación general de la ciudad de la Nueva Jerusalén con las joyas.

Él dijo en la última parte del versículo 11, “Y su fulgor era semejante al de una piedra preciosísima, como piedra de jaspe, diáfana como el cristal”. La luz de la ciudad es en general como una piedra preciosa. De entre muchas piedras, él mencionó el jaspe y el cristal. Esto se debe a que las luces que salían de la Nueva Jerusalén eran claras y azuladas como las luces que salen del jaspe cristalino.

De hecho, los muros de la ciudad están hechos de jaspe. Pero el jaspe del cielo es completamente diferente del jaspe de esta tierra. El jaspe del cielo es tan bello y claro con colores azulados. Da la sensación de estar mirando el agua cristalina. La belleza de eso color no puede ser explicado ni comparado con nada de este mundo.

Para hacer la mejor comparación posible, es como un destello de luces azuladas que son reflejadas cuando la luz del sol se refleja sobre olas cristalinas. ¿Qué significa la luz clara y azulada que sale de la ciudad de la Nueva Jerusalén en su totalidad? Éstas simbolizan la claridad y frescura de Dios Padre quien ha creado el reino celestial, el cual es ‘justicia’ clara y sincera sin ninguna falla ni mancha.

Luego, lo que vemos es cristal. Hay muchas clases de cristal. Aquí, esto hace referencia a claro y transparente, y piedra sólida que es clara y pura como agua. El cristal ha sido usado como elemento de decoración por mucho tiempo. Y esto se debe a que es claro y transparente, pero aún más importante es que posee buenas reflexión de la luz. Cuando la luz es reflejada en el cristal, este produce luces como un arcoiris. Y ¿Cuánto más bellas son las luces producidas por el cristal del cielo?

Dios cubrió con el resplandor de gloria las joyas del cielo con Su poder de creación. Por lo cual, su claridad y pureza no puede ser comparada con ninguna joya de esta tierra. Sin embargo, en esta tierra, las joyas son las cosas que producen las luces más bellas, y es por eso que comparamos las luces de la Nueva Jerusalén con las de esas joyas.

Queridos hermanos y hermanas en Cristo, acerquémonos ahora a la ciudad de la Nueva Jerusalén.

La Nueva Jerusalén está rodeada por muros altos que emanan luces brillantes, claras y resplandecientes. Estos muros serán como fronteras que separan a la Nueva Jerusalén de los otros lugares del tercer reino de los cielos. Apocalipsis 21:16 da la dimensión detallada de los muros de la ciudad. Éste dice, “La ciudad se halla establecida en cuadro, y su longitud es igual a su anchura; y él midió la ciudad con la caña, doce mil estadios; la longitud, la altura y la anchura de ella son iguales”

Los muros de la Nueva Jerusalén tienen la misma longitud, anchura y altura. En medidas originales, son 12,000 estadios, esto es mil quinientas millas, o cerca de 2,400 kilómetros. En medidas Coreanas de distancia, es 6,000 ‘Ri’, 4 kilómetros son 10 Ri. El tamaño de la ciudad de la Nueva Jerusalén siendo éste seis mil Ri en ancho, largo y alto tiene un significado espiritual muy especial. Nos dice que la ciudad de la Nueva Jerusalén es la vasija que contiene los mejores frutos de los 6,000 años de cultivación humana.

Apocalipsis 21:17 dice que el grosor de las murallas era de 144 codos. 1 codo es cerca de 45 centímetros o un pie y medio. Así que, el grosor de éstas es cerca de 65 metros. Por supuesto, las medidas en el cielo pueden ser diferentes de aquellas en la tierra. Pero por medio de estas figuras, podemos tener una idea básica del tamaño de la ciudad de la Nueva Jerusalén.

Hermanos y hermanas, solo imagínense los 65 metro del grueso de los muros (cerca de ¾ del largo de un cancha de fútbol) que están dispuestos en forma de un cuadrado, con el ancho, largo y alto de seis mil Ri. ¿Deberíamos comparar esta muralla con la Gran Muralla China? El largo total de la Gran Muralla China en el mapa es cerca de 2,700 km. Si conectamos todas las ramificaciones y las alineamos, ésta sería de 6,500 km. La altura de esta Muralla China es de 8.5 metros. Éstas son más anchas en la base, pero el grosor total es de 6 metros.

Pensemos ahora en la Nueva Jerusalén. Solo uno de los cuatro lados de las murallas es de seis mil Ri, cerca de 2,400 Km., así que el largo total sería de 24,000 Ri o 9,600 km.

Sin embargo el número de personas que irán a la Nueva Jerusalén es reducido comparado con el número de personas que son salvas.

Durante los 4,000 años del Antiguo Testamento, tenemos a pocas personas que irán a la Nueva Jerusalén. Entre ellos están Elías, Enoc, Moisés, Abraham, David, Samuel, Daniel y sus tres amigos, Ester y Rut. En los tiempos del Nuevo Testamento, con la ayuda del Espíritu Santo, el número de personas que irán a la Nueva Jerusalén es mayor que en los tiempos de Antiguo Testamento. Pero comparado con el número total de personas que serán salvas, este número es bastante bajo. Por lo tanto, el área de terreno que será entregado a cada individuo en la Nueva Jerusalén es bastante extenso, más extenso que cualquier mansión en esta tierra.

Por ejemplo, una porción de tierra tan grande como Yoido en Seúl puede ser entregada a una persona en la Nueva Jerusalén. [El círculo interno es de 2.95 km2, y el total incluyendo el área del río Han es cerca de 8.4 km2]. Si esta extensión de terreno es entregada a una persona, ¿Qué tan grande será la casa y cuántas de las diversas instalaciones tendrá?

La Nueva Jerusalén es un lugar para los verdaderos hijos de Dios que son de espíritu perfecto y que agradan a Dios al máximo. Ahora, ¿Pueden sentir lo grande del tamaño de la Nueva Jerusalén? Hasta ahora, hemos estado pensando en la Nueva Jerusalén solamente en términos del área de la superficie desde un avión. No consideramos el hecho que esta ciudad era de 6,000 Ri de alto. Esto significa que, tendremos no solamente el espacio del área superficial del terreno, sino también todo el espacio hacia arriba hasta los 6,000 Ri de alto de la Nueva Jerusalén.

Permítanme darles un ejemplo. Con el desarrollo científico en la actualidad, las personas dicen que pueden construir espacios nuevos para vivir en el espacio exterior. Visto desde la distancia, parece estar flotando en el espacio, pero aquellos que estén viviendo allí se sentirán como si estuvieran en la tierra. Debido que la altura de la ciudad de la Nueva Jerusalén es de 6,000 Ri, las dimensiones verticales del espacio también serán usadas. Ya que el cielo es un espacio espiritual, el suelo o los edificios no están ‘flotando en el aire’ por la implementación de alguna maquinaria o tecnología. Todo es impulsado por el poder y la sabiduría de Dios. Por lo tanto, por favor recuerden que el tamaño de la Nueva Jerusalén es mucho más grande que el obtenido por las medidas que usa el hombre.

Hermanos y hermanas, Apocalipsis 21:12-14 dice que los muros de la Nueva Jerusalén tienen doce puertas y doce cimientos. Las doce puertas están localizadas en los lados este, norte, sur y oeste con tres puertas en cada lado. Esto significa que hay una puerta cada 2,000 Ri o 800 km. Y en cada una de estas doce puertas está parado un ángel digno y grande. En cada una de las puertas están escritos los nombres de las doce tribus de Israel. Aquí, las doce tribus de Israel representan espiritualmente a todos los hijos de Dios que son salvados por fe. Físicamente, las doce tribus de Israel son solamente los hijos de Abraham, pero en espíritu, cualquier persona se puede convertir en hijo de Abraham por fe.

Gálatas 3:29 dice, “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abraham sois, y herederos según la promesa”. Por lo tanto, las doce puertas de la ciudad de la Nueva Jerusalén están abiertas con amplitud para aquellos que se han convertido en hijos de Dios por la fe. De cualquier país y de cualquier raza, aquellos hijos de Dios que son salvos por fe pueden ir a la Nueva Jerusalén. Pero vemos el hecho que cada una de las doce tribus de Israel tiene diferentes características. De igual forma, de acuerdo a las características de aquellos que van para la Nueva Jerusalén, entrarán por puertas diferentes. Esto no significa que cada puerta tendrá diferente magnitud de gloria, sino que el color de la luz y los aromas serán diferentes.

Luego, en las murallas de la Nueva Jerusalén también están los doce cimientos. Los cimientos también pueden ser llamados piedra angular. Estas son las piedras que soportan los pilares de un edificio. Por lo tanto, podemos ver que habrá doce pilares en las murallas de la Nueva Jerusalén.

En el cimiento que sostiene cada pilar están escritos los nombres de los doce discípulos del Cordero. Es decir, los nombres de los doce discípulos de nuestro Señor están escritos. Aquí, los doce discípulos representan a los que han sido completamente fieles al grado de entregar sus vidas por el reino de Dios. Esto nos dice que estas son la clase de personas que pueden entrar a la Nueva Jerusalén. Entonces, ¿Estará el nombre de Judas Iscariote, quien vendió a Jesús, en los doce cimientos? No, no estará.

Hechos 1:15-26 nos narra cómo otra persona reemplazó a Judas Iscariote para realizar los deberes de un apóstol. Ellos desecharon a muchos para seleccionar a esta persona en medio de aquellos que fueron instruidos por Jesús, y Matías fue seleccionado. Matías habiendo sido la persona escogidas más recientemente, primeramente significa que la salvación estaba abierta para las personas además de aquellos de Israel. Segundo, significa que todos los siervos de Dios escogidos y usados por Él son todos uno de los discípulos del Señor desde la resurrección y la ascensión del
Señor hasta el día final.

Ahora, concluyamos con el significado de tener los nombres de las doce tribus en las doce puertas, y los nombres de los doce discípulos en los doce cimientos. Esto significa, en conclusión que todo aquel que es salvo, santificado y que trabaja fielmente con toda su vida puede ir a la Nueva Jerusalén.

Hermanos y hermanas, hasta este momento, hemos escuchado sobre el número 12 usado en muchas ocasiones. Las puertas son doce, los cimientos son doce, las tribus de Israel son doce y los discípulos del Señor son doce. Cuando importantes providencias de Dios son explicadas, podemos siempre ver el número 12. Esto se debe a que este número tiene un significado espiritual muy importante. Juan 11:9 dice, “Respondió Jesús: ¿No tiene el día doce horas? El que anda de día, no tropieza, porque ve la luz de este mundo”

Como ya se dijo, el ‘mediodía’ en el día simboliza espiritualmente la luz completa sin ninguna oscuridad. Además, la luz representa a Dios quien no tiene tinieblas sino que es eterno y perfecto. Entonces, el número 12 es el número de la luz que simboliza la perfección y la totalidad. Es por eso que Dios usa este número como una señal de la promesa mayormente bendecida.


Queridos hermanos y hermanas en Cristo, este día les hablé sobre las luces de la ciudad de la Nueva Jerusalén, de la Nueva Jerusalén como un todo y además sobre su tamaño. Hemos llegas hasta las puertas de la ciudad. Las murallas son cuadradas, con el ancho, largo y alto de 6,000 Ri. Y que tiene doce puertas y doce cimientos.

Empezando con los muros, todo en esta ciudad tiene un significado. Dios Padre colocó los significados más bendecidos y perfectos en cada uno de éstos y los hizo bellamente. Y cerca de 2,000 años atrás, se lo mostró a Juan el apóstol e hizo que él lo escribiera en la Biblia. Es debido a que Dios Padre quería que todos los creyentes anhelaran la Nueva Jerusalén y que la arrebataran por la fuerza.

Es por eso, que yo oro en el nombre del Señor para que marchen más vigorosamente hacia el espíritu y hacia la Nueva Jerusalén.
[Amen]