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2016 Petición de Oración | Dios mide nuestra fe | Conferencia sobre 1 Juan

 
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Title
   Considerar el Templo como Lugar Santo    
Speaker
   Rev. Jaerock Lee
Pasaje
   Juan 2:13-17
Date
   2009-07-12



Pasaje bíblico

Juan 2:13-17
"Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume".

El título del mensaje de hoy es "Considerar el Templo como Lugar Santo".
El templo es el lugar en el que Dios manifiesta Su presencia. El Salmo 11:4 dice: "Jehová está en su santo templo; Jehová tiene en el cielo su trono; Sus ojos ven, sus párpados examinan a los hijos de los hombres".
Como está escrito "el trono del Señor está en el cielo". Esto significa que Dios no habita en un templo hecho por manos de hombres. Pero cuando dedicamos el templo a Dios, lo reconoce como un lugar que le pertenece a Él.
Él pone Su gloria y Su nombre en el templo, y cuando la gente viene a este lugar Dios considera que lo hacen para estar delante de Él. Por eso, si respetamos al Dios Santo, debemos respetar el templo y considerarlo como un lugar santo.
Si amamos a Dios podremos amar el templo y deleitarnos al permanecer en él. Por otro lado, deshonrar o despreciar el templo es un acto de falta de cortesía ante Dios; vemos personas caer en dificultades debido a que crean muros de pecado entre ellos y Dios al actuar de manera irrespetuosa ante Dios.
Por supuesto que la mayoría de ustedes aman a Dios y consideran el Santuario de Dios como algo muy valioso y sé que no pasarían por alto una basura si la ven en el piso del Santuario. Pero por desdicha, también hay personas que no respetan el Santuario y crean muros de pecado contra Dios.
Eso no simboliza simplemente que ensucian este lugar o que dañan las propiedades de la iglesia, sino que deshonran el Santuario de varias maneras con las palabras que no deben salir de sus bocas y con acciones que no deben hacer.
Como les dije anteriormente, el templo es el lugar en el que Dios pone Su nombre y sobre el cual reposan Sus ojos siempre; por lo tanto, siempre debemos tener palabras y acciones santas en el Santuario.
En este contexto, el Santuario no es únicamente el lugar donde adoramos, sino también el patio, el estacionamiento, los cuartos de baño, los comedores, los salones de práctica, las oficinas, las bodegas, y todo lugar que esté dentro del cerco de la iglesia.
Ustedes creyentes invierten mucho tiempo en la iglesia; no solamente tienen tiempos de alabanza y oración, sino también reuniones de consejería, compañerismo, obras de voluntariado, comidas, etc. Ya que invierten bastante tiempo en la iglesia, posiblemente pierdan el enfoque acerca de la santidad de este lugar.
Quizás empiecen a hablar y actuar del mismo modo que lo hacen en áreas públicas, mostrando así palabras o acciones inapropiadas si es que no prestan la suficiente atención. Los Pastores y Levitas en especial son quienes invierten la mayor parte de su tiempo en la iglesia, así que ellos deben estar aún más atentos.
A veces se aprende acerca de las cosas que no debemos hacer en la iglesia y las practicamos bien. Pero mientras pasa el tiempo podemos cambiar de actitud. Asimismo, en la actualidad las transacciones comerciales se manejan de manera muy diferente a lo que era antes, y mientras más crece la iglesia, nuevas cosas se implementan.
Entonces, cuando se siente confundido de si debe o no debe hacer algo, simplemente hace lo que cree que es más conveniente, pensando: "Todos los demás lo hacen, así que está bien". O dirá: "Quizás no sea lo correcto, pero sólo un poco no hará daño".
Pero nosotros no debemos ser ignorantes en estos asuntos; si pecamos sabiendo que lo hacemos, recibiremos mayor reprensión, pero aunque no sepamos que es un pecado, no podemos decir que somos inocentes.
La medida del pecado quizás sea diferente de acuerdo al corazón de cada persona, pero usted podría estar dando lugar para que Satanás lo acuse. Así que le animo a mantener en mente una vez más la santidad y valor del Santuario, a través de este mensaje, y al practicarlo no seremos indiferentes con Dios de ninguna manera.
Asimismo, mientras transcurre el tiempo y la iglesia crece aún más, habrá más tipos de circunstancias diferentes. Por eso, cuando escuche este mensaje, entienda los principios correctamente y recuérdelos para que pueda enseñar a los que vienen detrás de usted.
¡Yo ruego en el nombre del Señor que se presente confiado ante Dios sin nada de lo cual avergonzarse!

Mensaje

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
En el pasaje de hoy podemos ver a Jesús reprendiendo a aquellos que vendían animales para los sacrificios y también a los cambistas.
El Templo es un lugar donde se ofrecen sacrificios a Dios. ¿Por qué entonces estaban vendiendo animales e intercambiando dinero? Era para proporcionar comodidad a la gente cuando llegaban a ofrecer sus sacrificios a Dios.
Había muchas personas que llegaban de lugares lejanos y no era fácil para ellos llevar sus propios animales desde tan lejos, y aunque lo hubiesen hecho, no les habría sido posible ofrecer a Dios esos animales porque no debían tener ningún defecto.
Entonces era más fácil para ellos llegar a Jerusalén, comprar un animal "sin defectos", y ofrecérselo a Dios. Además, no podían pagar los impuestos del Templo con dinero común y corriente, sino que debían cambiarlo por el dinero que se usaba en el lugar santo.
Esa es la razón por la que el cambio era necesario, porque además debían pagar la comisión del cambio. Así que, en la ciudad de Jerusalén, había un mercado de animales para el sacrificio además de los cambistas.
Pero el problema reside en que, en la época de Jesús, tales transacciones se llevaban a cabo en el Templo, y quienes realizaban estos negocios en el Templo obtenían ganancias enormes. De modo que no lo hacían para proporcionar comodidad a las personas, sino para su propia codicia.
Por supuesto que el cambio de dinero no se realizaba en el Lugar Santo ni en Lugar Santísimo, sino en el patio del Templo, pero ese sitio también correspondía al Templo. De modo que el patio del Templo, el lugar donde la gente adoraba a Dios, se convirtió en un mercado para gente codiciosa.
Jesús se molestó mucho por este acontecimiento. Él hizo un azote de cuerdas y echó fuera del Templo las ovejas y los bueyes, volcó las mesas de los cambistas y dijo a los que vendían palomas que las sacaran del Templo. Por último les ordenó que no hicieran de la casa de Su Padre una casa de mercado.
En Marcos 11:17 dice: "¿No está escrito: Mi casa será llamada casa de oración para todas las naciones? Mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones".
Jesús es una persona muy mansa, Él nunca discutió ni le levantó la voz a ninguna persona. Él tenía misericordia de aquellos que eran como caña cascada o pábilo que humea, y se mantuvo con ellos hasta ver su cambio. Aun el momento de su crucifixión, Él oró por aquellos que lo estaban crucificando.
A pesar de eso, cuando vio el Templo de Dios siendo deshonrado, Él no se mantuvo callado. Quienes aman a Dios no pueden mantenerse callados cuando ven que Dios es menospreciado. ¿Qué es la mansedumbre en verdad? ¿Qué es la bondad en realidad?
Si una persona te golpea y te insulta, bondad es tratar a esa persona con amabilidad. Pero si una persona golpea e insulta a sus padres, ¿podrá mantenerse callado? Eso no es mansedumbre, ni bondad, y si hay algo que parezca irrespetuoso ante Dios el Padre, el Creador, no podemos simplemente mantenernos callados.
Yo anhelo que ustedes se den cuenta del tipo de actitud que deben tener con respecto al Templo de Dios mientras leemos acerca de Jesús molesto. Claro está que nosotros no venderemos animales, ni cambiaremos dinero en la iglesia, pero hay sorprendentemente cosas que hacemos que deshonran el Santuario.
Permítame darle ejemplos específicos:
Según el pasaje bíblico de hoy, por sobre todas las cosas se debe evitar comprar o vender dentro de la iglesia.
Jesús no aceptó a la personas que vendían para obtener ganancias, a pesar de que estaban vendiendo animales para los sacrificios. Por tanto, no se deben realizar negocios personales en la iglesia.
Aunque usted compre algo para el uso de sus grupos misioneros o parroquia, no debe hacerlo dentro de la iglesia. Cuando compre algo a través del internet, no podrá recibirlo en las instalaciones de la iglesia.
Cualquier cosa que la iglesia necesite la comprará el Departamento de Asuntos Generales, y a menos que se apruebe oficialmente, no deberá comprar nada de manera personal. Si usted compra cosas personales o de su departamento que sean necesarias, deberá recibirlas y pagar por ellas fuera de la iglesia.
En algunas ocasiones, quienes trabajan dentro de la iglesia solicitan comida de afuera. En ese caso, no deberán cancelar por ella ni recibir la comida dentro de la iglesia; deben hacerlo afuera.
Como una excepción, les he explicado antes acerca de la librería y del comedor de la iglesia. En la librería no se venden cosas del mundo sino audio casetes de sermones, libros cristianos, y la Biblia, lo cual da vida espiritual.
La razón por la que tenemos un comedor en la iglesia es para ayudar a aquellos que tienen una fe débil de modo que no compren o vendan fuera de la iglesia los domingos. Además, las ganancias obtenidas de la librería y del comedor se entregan exclusivamente a Dios como una ofrenda.
Tenemos restricciones muy estrictas con respecto a las transacciones comerciales, incluso para la compra de las cosas que se necesitan en la iglesia, y no me es necesario hablar de las compras personales.
Esto se aplica no solamente a bienes, sino también a servicios. Hablemos por ejemplo acerca de los peinados. Algunas personas que realizan trabajos en los eventos de la iglesia, quienes cantan cánticos especiales, quienes sirven como ujieres, y quienes sirven a las visitas del extranjero, se arreglan el cabello en la iglesia.
Estos eventos se hacen con el único propósito de servir y dar gloria a Dios, y está bien que la estilista voluntaria ofrezca sus servicios en la iglesia. Pero en el caso de que deba pagar a la estilista, debe hacerlo como una ofrenda de gratitud.
Pero no se debe dar ni recibir dinero en la iglesia, puede hacerlo al siguiente día, fuera de la iglesia. Y si lo hace por razones personales y no para el Reino de Dios, no debe hacerlo en la iglesia.
Por ejemplo, supongamos que una misionera extranjera tiene que hacer algo durante el servicio de adoración y que no tuvo tiempo suficiente para arreglarse el cabello. En ese caso, está bien si la estilista voluntaria le arregla el cabello en la iglesia; pero si no es para el servicio de adoración sino por razones personales, por ejemplo, si aquella misionera viaja al siguiente día y no le es conveniente salir para arreglarse el cabello, ella no lo podrá hacer en la iglesia.
Recientemente muchas personas se arrepintieron por haber tenido un corte de cabello en la iglesia. Ellos dijeron que cuesta mucho menos que afuera, y no sabían que era incorrecto. ¡Pero ahora ya está claro! La iglesia es un lugar santo que está separado para la adoración a Dios.
Es un lugar en el que no debemos actuar en maldad sino siempre en pureza y santidad. Nunca podemos utilizar este espacio para razones personales. En Nehemías capítulo 13, un sacerdote había preparado una cámara del Templo para un gentil llamado Tobías, quien era un amigo cercano de aquel sacerdote.
Esta cámara era un tipo de bodega, y Tobías había puesto ahí sus pertenencias personales y había usado el lugar por razones personales. Cuando Nehemías se enteró de todo esto más tarde, sacó todas las cosas de Tobías y purificó la cámara. ¡Nehemías sabía bien que eso no era aceptable!
No solamente el Santuario para la adoración sino todos los lugares en la iglesia se utilizan con un propósito ante Dios. Si utilizamos este espacio según nuestra conveniencia personal significa que no consideramos el Templo como lugar santo, y que hacemos nuestro aquello que le pertenece a Dios.
Aparte de todo, eso es una falta de respeto a Dios, por ende, no debemos hacer ninguna de estas cosas aunque sea cortes de pelo para razones evangelísticas ya que no es correcto hacerlo dentro de la iglesia. Además si usted tiene un lugar aparte para sus cortes de pelo y cambio de dinero, ¡cuán vergonzoso sería hacerlo aquí!
Pero si usted simplemente recuerda el principio más importante, podrá aplicarlo a muchos tipos de circunstancias, incluyendo aquella de "si se hace o no" en la iglesia. Es decir, es una cuestión de considerar si un trabajo en particular es para la Gloria de Dios y Su Reino, o por razones personales.
En la actualidad muchas iglesias hacen muchos tipos de cosas en la iglesia alegando que lo hacen con propósitos evangelísticos y para el beneficio de los miembros de la iglesia. Incluso presentan películas a los no creyentes o facilitan las instalaciones para eventos de compañerismo personales.
Pero, aunque el propósito sea el alcance evangelístico local, la iglesia es un lugar de adoración, y nunca se la debe considerar como un lugar para socializar. Algunas iglesias incluso tienen bazares, pero nosotros nunca hemos permitido una cosa tal en la iglesia.
Una iglesia no es un lugar para que sus miembros adquieran cosas buenas a precios económicos, sino que es un lugar para compartir el pan de vida. Además, no nos reunimos para conveniencia de la gente, sino para entrar en el Reino de los Cielos.
De hecho, es mejor que no se den las transacciones y negocios entre los miembros de la iglesia. No podemos prohibir que los miembros se compren cosas unos a otros afuera, pero no hay razón para que la iglesia se convierta en un mediador.
Asimismo, cuando se compra o se vende algo en lo personal, no se debe intercambiar nada en la iglesia. Por ejemplo, supongamos que sus padres le han enviado un poco de arroz desde el campo, y usted se da cuenta de que es arroz de buena calidad y peso.
Entonces usted quiere venderle un poco de ese arroz a un precio muy económico a su pequeño grupo de miembros. La intención no es obtener ganancias mediante la mercancía comercial, sino que es bueno para los demás, y bueno para usted, y algo similar se puede dar en cualquier momento.
En este tipo de circunstancia, se trata de un negocio entre los miembros de la iglesia, pero si usted lo hace fuera de la iglesia, Dios no le pedirá cuentas. ¡Pero tiene que hacerlo fuera de la iglesia!
O supongamos que usted solicita la confección de un Hanbok en el almacén de uno de los miembros de la iglesia, y desea recibirlo en la iglesia ya que le es más conveniente que ir hasta el almacén. En ese caso, no se debe hacer ningún intercambio en la iglesia, tiene que salir de este lugar para recibir la prenda y pagar su cuenta.
Cuando usted tiene ese tipo de intercambios comerciales, debe recordar dos cosas;
Primero: no solamente el intercambio, sino la conversación acerca de ese tema, no deben hacerse en la iglesia.
Por ejemplo, conversaciones tales como: "Tengo este producto muy bueno. Te lo puedo vender a este precio, y encontrémonos otro día fuera de la iglesia" no deben darse en la iglesia.
Segundo: aunque realice un intercambio de algo fuera de la iglesia, nunca debe intercambiar bienes o dinero el día domingo. Una de las reglas es no realizar ningún tipo de transacción comercial, ya sea dentro o fuera de la iglesia, el día domingo.
Además, si permitimos conversaciones de negocios o comerciales el domingo, habrá personas que lleguen a la iglesia para realizar negocios, y es por eso que les pido siempre que no tengan ningún tipo de intercambio comercial o de dinero entre los miembros de la iglesia, no solamente los domingos, sino ningún día de la semana.
En el libro de Nehemías leemos que él prohibió que los mercaderes gentiles durmieran fuera de la puerta de la ciudad en el Día de Reposo. Aquellos mercaderes dormían ahí, y cuando terminaba el Día de Reposo podían ingresar a la ciudad para realizar sus negocios.
Pero Nehemías no lo permitió más. Él no quería que existiera ninguna posibilidad de que transigieran el Día de Reposo.

Hermanos y hermanas,
Muchos de ustedes saben que no deben realizar transacciones comerciales en la iglesia, pero piensen en esta situación:
Supongamos que ustedes están trabajando mucho en la iglesia, y a veces el trabajo en la iglesia y su trabajo personal se interrelacionan. Por tanto, ustedes pueden descuidar sus intercambios comerciales personales realizados en la iglesia.
Por ejemplo, cuando la iglesia compra cierto bien en gran cantidad, el precio puede disminuir. Entonces ustedes solicitan a la persona encargada que añada una unidad más para usted a fin de poder adquirirla a bajo precio. Aquello que usted solicitó es un bien personal, por tanto no puede recibirlo ni pagar por él en la iglesia.
Permítanme darles otro ejemplo: supongamos que ustedes han preparado Kimchi para una obra social y que han sobrado muchos ingredientes. Entonces, para ahorrar el dinero de la iglesia los miembros compran los ingredientes sobrantes y el dinero ingresa nuevamente a la iglesia; o quizás una persona compre todo, y luego hagan una distribución.
En este caso, cuando hicieron la primera compra, fue para la iglesia; pero luego, se tornó en una compra personal. Entonces, no se debe intercambiar los materiales ni el dinero en la iglesia.
Aparte de los ejemplos que les he dado, hay otras cosas que no se deben hacer en la iglesia. Hace algún tiempo alguien sugirió que pusiéramos una mesa de ping-pong o algún equipo sencillo de ejercicio para los obreros y miembros de la iglesia.
Ahora, si ustedes recuerdan el propósito del edificio de la iglesia, pienso que ya tienen la respuesta. No es malo ejercitarse durante el tiempo libre, pero no se lo debe hacer dentro de la iglesia. Además, no es correcto jugar juegos de video, ni otros juegos tales como Baduk o ajedrez. Estos juegos se pueden jugar fácilmente en su teléfono celular o computadora, y obviamente, eso tampoco es correcto.
Entre otras cosas relacionadas con la iglesia, se debe tener mucho cuidado en los santuarios con el comportamiento. No es correcto traer cualquier tipo de comida o bebida al Santuario.
Permítanme repasar brevemente algunos de los demás puntos:
Al venir a la iglesia debe hacerlo con su mejor presentación posible ya que viene a presentarse ante Dios.
En el Santuario se debe conversar solamente con la verdad.
No se debe hablar de negocios, asuntos de dinero, celebridades del mundo, u otros placeres carnales en la iglesia.
Esto también es válido para los comedores y oficinas ya que también son parte de la iglesia.
¿Qué pasa si usted se involucra en una pelea, o se enoja, o habla malas palabras en la iglesia? En el caso de los adultos, si tienen tan sólo un poco de fe no harán tales cosas. Pero deseo que los padres sean muy cuidadosos con sus hijos.
En la iglesia, y especialmente en los santuarios, no debe permitir que corran ni jueguen por los alrededores, o que peleen entre niños, o que destruyan las propiedades de la iglesia.

Conclusión

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
La última parte de 1 Samuel 2:30 dice: "yo honraré a los que me honran, y los que me desprecian serán tenidos en poco".
¿Suena este verso como algo a lo cual temer, o se siente usted agradecido por él?
Si usted honra y reverencia a Dios, este verso le será muy maravilloso.
¡Simplemente honre a su Dios amoroso, y Él lo honrará a usted! ¡Qué bendición tan grande!
Lo mismo sucede con la iglesia. ¿Siente que este mensaje es muy pesado porque se prohíben tantas cosas en la iglesia? ¡Mejor siéntase agradecido!
Usted es bendecido porque puede entender la voluntad de Dios y puede ser perfecto ante Él. Dios no le está dando estas reglas para atarlo ni poner una carga sobre usted, tampoco son para reprenderlo al revelar lo que ha hecho en el pasado.
Ahora que ustedes disciernen la voz del Espíritu Santo hasta cierto punto, pueden discernir la verdad con la Palabra. Dios les está dando la oportunidad de honrarlo voluntariamente y de tener un corazón veraz.
Por ejemplo, si usted tuviera una casa totalmente destruida y manchada con aceite, no se atrevería a repararla y limpiarla. Pero si la casa ha sido bien mantenida, podrá limpiarla fácilmente y decorarla con tan sólo hacer unas pocas reparaciones y limpieza.
Si ustedes no anhelan la Santificación, y si no corren hacia la Nueva Jerusalén, entonces yo no tendría razón para dar este sermón. No tendría que decirles que lleguen a ser santos y perfectos en ciertos aspectos si estuviesen manchados con el pecado por completo.
¡Pero ustedes son diferentes!
Dios quiere que ustedes, quienes anhelan la Nueva Jerusalén, sean personas sin reproche y mancha alguna. Él anhela fervientemente que ustedes sean elegibles para recibir bendiciones, sin tener lugar para la acusación.
Deseo que ustedes se den cuenta de la profundidad de este amor. Les animo a que graben el amor de Dios en sus corazones, que lo honren, y que lleguen a ser hijos sin mancha.
Yo ruego en el nombre del Señor que Dios se alegre tanto de ustedes que los levante hasta las posiciones más altas.
[[ Aquellos que consideran que han hecho mal de acuerdo a este mensaje, pueden arrepentirse ahora mismo, porque yo he ofrecido una ofrenda de paz a nombre de toda la congregación, por eso ustedes también se pueden arrepentir ante Dios.
Pero si han intercambiado bienes o dinero con fines personales en la iglesia entre los miembros, entonces deben recibir mi oración.
Desde ahora en adelante, les animo a que consideren no solamente el Santuario, sino todo lo que pertenece a Dios, como algo precioso, para que de ese modo no creen un muro de pecado en contra de Dios. ]]

 
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