new commer Ofrenda por Internet | Registro de nuevos miembros
hide
ManminCentralChurch

2016 Petición de Oración | Dios mide nuestra fe | Conferencia sobre 1 Juan

 
on air
Sermon
Official Service
 
Servicio Oficial
Domingo por la mañana
Domingo por la noche
Vigilia de Viernes
Servicio Oficial
Domingo por la mañana
Domingo por la noche
Vigilia de Viernes
Lecture
Conferencia sobre 1 Juan
la lectura de apocalipsis
Estudio basado en Génesis
Theme Sermons
Amor Espiritual
Bondad
Cielo
EL MENSAJE DE LA CRUZ
La Medida de La Fe
Las Bienaventuranzas
Columnas
Testimonio de Dr. Lee
Estudio de Biblia
Conferencia de Rev. Lazarus Una Carta Preciosa
 
Official Service Mensajes > Official Service
Official Service
Title
   Conferencia sobre 1 Juan(20) - Conferencia sobre 1 Juan (20)    
Speaker
   Rev. Jaerock Lee
Pasaje
   1 Juan 3: 4
Date
   2011-05-08



Pasaje

1 Juan 3: 4
Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley.


[Introducción]

Amados hermanos y hermanas en Cristo,
Esta es la 20a sesión sobre la serie de Conferencias sobre 1 Juan.
Continuaré con la explicación sobre 1 Juan 3:4.
Este versículo dice, "Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley".
Practicar el pecado es violar la ley de Dios, es decir es una infracción de la ley.
Si nosotros infringimos la ley, seremos juzgados de acuerdo a las reglas del reino espiritual, y el tiempo y el método del juicio varían mucho.
Esto se debe a que la ley de justicia es muy complicada y es aplicada de forma diferente en cada caso.
Por ejemplo, si los ancestros hicieron cosas muy malas, sus descendientes son afectados por ello.
Pues tienen que pagar por los pecados de sus antepasados así como por los suyos propios.
Pero aun cuando los antepasados infringieron la ley en gran manera, los descendientes pueden ser protegidos por Dios si ellos caminan en la luz y viven en la verdad.
O, si los padres o los antepasados sirvieron bien a Dios, sus descendientes pueden recibir más bendiciones de las que sus propias acciones merecen.
Aun si los descendientes cometen pecados que provoquen que la ira de Dios venga sobre ellos, sus castigos pueden ser reducidos a causa de las buenas obras de sus antepasados.
El tiempo del castigo puede ser retrasado también.
Cuando los reyes de Judá adoraron ídolos y pecaron, Dios fue paciente con ellos recordando a su padre David.
Si Dios hubiera abandonado inmediatamente a los reyes y a las personas que pecaron, la nación podría haber caído inminentemente.
Pero Dios no hizo eso. Él envió continuamente a Sus profetas para advertirlos, y en ocasiones los humilló a través de invasiones de otros países.
Esto significa que Él repetidamente les dio oportunidades para arrepentirse de sus pecados y apartarse de ellos.
Dios les dio muchas oportunidades durante mucho tiempo, pero los reyes y las personas continuaron pecando.
Como resultado de esos pecados acumulados, el reino de Judá finalmente colapsó.
Ellos fueron juzgados de acuerdo a sus obras.
Por el contrario, aun cuando los padres o antepasados hicieron muchas cosas malas, en muchas ocasiones los descendientes recibieron la compasión de Dios si ellos mismos eran buenos.
Como se ha explicado, los descendientes son afectados por sus antepasados, pero esta influencia no es el único factor.
El factor más decisivo e importante para recibir salvación, bendiciones, y respuestas, son nuestras propias obras.
La razón por la cual les estoy explicando las leyes de justicia es porque esto les ayudará a recibir más rápidamente sus respuestas y bendiciones, si ustedes conocen muchos casos a los que pueden referirse.
Esto también ayudará los líderes cuando cuiden de las almas.
En esta sesión, comentaré sobre las influencias de los pecados de los antepasados sobre sus descendientes.
Hermanos y hermanas, les expliqué en la sesión pasada que si los ancestros acumularon muchos pecados tales como oponerse a Dios, hechicerías, o idolatría, la retribución vendrá sobre sus descendientes también.
Lo que estoy explicando ahora es cuando los antepasados hicieron mal a otros.
Aun cuando los antepasados no se opusieron a Dios directamente, cuando sus obras de maldad contra otras personas sobrepasaron los límites, esto puede afectar a sus descendientes.
Esto puede aflorar como una enfermedad a alguna forma de calamidad.
Ellos podrán presentar desórdenes mentales, problemas de personalidad, o falta de una habilidad adecuada para pensar.
Podrán carecer de discernimiento entre el bien y el mal, o de un sentido de culpa y de responsabilidad.
Si ustedes ven a personas en prisiones, algunos de ellos están avergonzados de su pasado y sufren a causa de sus pecados.
Por el contrario, algunos otros simplemente culpan a los demás diciendo que el mundo y las situaciones difíciles los hicieron actuar mal.
Otras personas sufrieron daños y dolor a causa de ellos, pero ellos no tienen ningún sentido de consciencia culposa, y son incapaces de simpatizar con el dolor de otras personas.
Algunos de ellos no han podido simpatizar con el dolor y el sufrimiento de los animales o de otras personas desde su niñez.
Aun cuando ven algo bueno y conmovedor, no pueden sentir nada.
Tienen una seria insuficiencia de descernimiento entre el bien y el mal y la habilidad para pensar con moralidad.
Esta es una clase de desorden que provoca falta de pensamiento y de la habilidad de percepción.
Para su información, hay una condición antisocial psicológica con síntomas referidos como 'psicópatas'.
Tales personas no tienen la respuesta emocional normal, porque una parte de su cerebro no está activa.
Por lo tanto, ellos no comprenden el punto de vista de las demás personas, y como resultado, son muy egoístas, impulsivos, y con un comportamiento intempestivo.
Algunos pueden mentir sin inmutarse, e incluso si su mentira es expuesta, ellos inmediatamente fabrican otras mentiras sin avergonzarse.
Pero esta clase de síntomas no son fáciles de detectar externamente en sus vidas diarias.
Ellos pueden alternar con otros muy bien. Pueden incluso parecer muy conocedores, capaces y agradables.
La seriedad de los síntomas varía de persona a persona, y generalmente sus otras habilidades son normales, por lo tanto ellos pueden obtener un trabajo y socializar con otros.
Pero en casos extremos, pueden hacer cosas muy crueles sin vacilación, cosas que la gente ordinaria no puede comprender.
Pueden ocasionar problemas sociales convirtiéndose en criminales atroces.
Estos síntomas también aparecen porque ellos reciben las obras de las tinieblas provocadas por las influencias de sus ancestros.
Cuando Dios creó a los hombres, Él nos dio la habilidad básica de pensar y discernir.
Por supuesto, las personas tienen diferentes sentimientos y pensamientos.
Algunos tienen emociones fuertes mientras que otras tienen emociones relativamente secas.
Algunos son buenos controlando sus emociones mientras que otros son más impulsivos.
Algunos son susceptibles sobre sus propias faltas o las faltas de otras personas, mientras que otros son muy susceptibles a ellas.
Podrá haber diferencias como las citadas antes, pero hay un rango normal de emociones y pensamientos de los seres humanos.
Además, aquellos que tienen un pensamiento y una percepción normal, pueden discernir entre el bien y el mal, y saben lo que deben y no deben hacer.
Si ellos no hacen algo que debían o viceversa, sienten los remordimientos de consciencia.
Si esta clase de habilidad está seriamente ausente, esto es considerado un desorden mental.
Ellos podrán decir, "Yo puedo calcular bien, tengo buena memoria, y soy sociable, así que nada esta mal conmigo", pero, cuando el discernimiento está fuera de los límites normales esto es un tipo de maldición espiritual.
Aun si ellos no tienen enfermedades físicas u otras calamidades de vida, están ya maldecidos.
Aunque la magnitud cambie, nosotros tenemos algunos miembros de la iglesia que pertenecen a esta categoría.
Ellos carecen seriamente del discernimiento para percibir lo bueno y lo malo, y escogen lo que no es bueno. También carecen de la habilidad para sentir vergüenza por el pecado.
Aun cuando escuchan la verdad, esta no toca sus corazones. Aun si aprenden sobre lo bueno y lo malo, ellos realmente no lo aceptan.
Ya sea que otros estén o no estén sufriendo o estén lastimados, o ya sea que algo es bueno o malo, ellos simplemente hacen lo que quieren hacer.
Aun cuando aprenden que algo es muy malo, ellos realmente no pueden comprender por qué esto es malo.
Aun cuando son instruidos que esto es un pecado que les lleva al Infierno, ellos realmente no pueden sentir la verdad de esto.
Por lo tanto, no pueden arrepentirse de corazón.
El año pasado, una persona cometió muchas obras de la carne y vino delante de mí para arrepentirse.
Él estaba diciendo que estaba arrepintiéndose, pero yo me sentía muy preocupado.
Su rostro estaba diciéndome que él no estaba arrepintiéndose, y estaba tan insensible y no derramó ninguna lágrima de sinceridad.
Por supuesto, si ustedes cometen pecados que llevan a la muerte y el espíritu de arrepentimiento no viene sobre ustedes, no pueden arrepentirse sin importar cuánto lo deseen.
Pero en este caso, era un poco diferente a aquel donde ustedes se lamentan por lo que hicieron pero no pueden arrepentirse.
Si él verdaderamente hubiera reconocido sus pecados, habría estado tan arrepentido y avergonzado que no hubiera sido capaz de levantar su cabeza, pero parecía que ni siquiera sabía la clase de daño que había hecho.
Si ustedes reciben al Espíritu Santo y comprenden la verdad, ¡cuán afligidos se sienten cuando pecan!
Ustedes sienten la culpa y piensan, "Estoy muy arrepentido delante de Dios y delante de mi pastor.
¿Por qué hice una cosa tan vergonzosa y malvada?".
Además, se reprenderán a ustedes mismos pensando, "¿Cuánto daño le ocasioné a esa persona? ¿Cómo puedo resarcirme?".
Pero para mi sorpresa, esta persona no tenía ningún sentido de culpa.
Aun cuando sus pecados eran revelados y él era reprendido, no lo tomaba en serio.
Solamente podía sentir algo como, "Nosotros cometemos errores y pueden haber muchas cosas en nuestras vidas".
En este caso, no es que Dios no le ayudó en nada solamente porque él carecía de discernimiento y de la habilidad de pensar.
Él tenía una parte débil en su cuerpo, y a través de esa debilidad, Dios le dio la oportunidad para auto examinarse.
En ese momento, él tenía algo de temor porque estaba sufriendo de dolor, y trató de mirar hacia atrás sobre sí mismo, pero solamente fue por ese momento.
Debido a que él no podía reconocer en lo profundo de su corazón que realmente había hecho mal, no tenía la voluntad de arrepentirse verdaderamente.
¿Qué si él vive sin arrepentirse y se encuentra con el Señor en pecado?
Solamente sería juzgado y caería en el Infierno.
¡Qué cosa más tenebrosa es esta!
Ahora, ¿Cuál es la razón para que esta persona carezca seriamente de la habilidad de sentir culpa o vergüenza?
Esto se debe a que los muros de pecado de los antepasados afectaron el corazón de los descendientes.
Por supuesto, cuando una persona es criada en un ambiente fuera de lo común y no recibe suficiente amor en su niñez, ella podrá sufrir de desórdenes emocionales o de pensamiento.
Pero en caso de una persona que seriamente carece de discernimiento entre el bien y el mal, y de un sentido de culpa, generalmente la influencia innata de los antepasados es la razón fundamental.
Generalmente, incluso los incrédulos dicen que si los ancestros acumularon buenas obras, sus descendientes también gozan de bienestar.
Este dicho esta de acuerdo con la justicia espiritual.
Generalmente, aquellos que son buenos viven una buena vida, reverenciando al cielo o a Dios incluso cuando no conocen el evangelio.
Entonces, sus descendientes también reciben bendiciones, tienen corazones relativamente buenos, y viven vidas agradables.
Ellos no solamente son de buen corazón sino también son sabios, por lo tanto benefician a muchos otros y tienen una influencia muy positiva en la sociedad.
Por el contrario, algunas personas acumulan maldad sobre maldad siguiendo sus deseos y su lujuria.
Ellos no dudan en crear esquemas para buscar su propio beneficio.
Encasillan a otros para destruirlos o hacen las cosas que provoquen que las otras personas se resientan.
Algunos de ellos traicionan y venden su país para ocasionar dolor a muchas personas.
Algunas personas no dudan incluso para matar a otros.
Algunos de aquellos que tienen poder masacran a otros para conservar su poder y su riqueza.
Algunas personas hacen cosas muy malas e incluso matan a otros motivados por los cielos o simplemente porque no les agrada alguien.
Cuando Caín mató a Abel, no fue porque Abel hiciera algo malo o dañara a Caín.
Cuando tal clase de obras de maldad son almacenadas y sobrepasan el límite, en ese momento, ellos pueden ser capturados por las tinieblas, sufrir de dolor en el corazón, e incluso cometer suicidio.
Sus hijos y descendientes podrán también ser capturados por las tinieblas a causa de la influencia de sus antepasados y cometer suicidio.
Además, ellos podrán tener desórdenes mentales como los ejemplos que les di anteriormente.
Ellos tienen desórdenes intelectuales, sociales u otros emocionales, y carecen seriamente de discernimiento entre los bueno y lo malo y de la habilidad de pensamiento.
Podrán sufrir de depresión, desórdenes mentales, o de impulsos para cometer suicidio. Podrán convertirse en criminales y vivir vidas miserables.
Amados hermanos y hermanas en Cristo, ¿Qué tanto se emocionan ustedes por algo bueno? ¿Cuánto odian las cosas malas?
Si ustedes tienen bondad en el corazón, se deleitan en escuchar y hablar sobre las cosas buenas.
Pronto romperán en llanto cuando escuchen una historia conmovedora; cuando vean algo lamentable, desearán proveer ayuda, y no volverse fríos de corazón.
Aborrecerán ver o escuchar cosas malas.
No desearán escuchar que alguien habla cosas malas sobre otros. Si ven a otros hacer maldad para su beneficio, ustedes se lamentarán por ello.
De forma natural querrán evadir las cosas que son brutales, violentas y adúlteras.
Pero mientras la generación se vuelve más malvada, la gente disfruta ver y escuchar cosas malas.
Los diversos medios de comunicación muestran cada vez más cosas lujuriosas y provocativas.
Aun cuando ustedes no tengan deficiencia en la habilidad de emociones y de pensamiento, más maldad será plantada en su corazón y su consciencia se volverá más insensible si continúan envolviéndose con esas cosas.
Su protección contra los pecados se volverá más débil, y sus emociones buenas sobre las cosas buenas desaparecerán.
Mateo 11:16-17 dice, "Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, (17) diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis".
Ustedes no deberían decir, "Yo no carezco del sentido de culpa a causa de mis antepasados, por lo tanto nada tengo que ver con esas cosas".
Más bien tienen que anhelar tener más bondad en ustedes.
Yo espero que cultiven corazones puros y limpios como el de los niños, para que sean más sensibles ante las cosas buenas y de esa forma aborrecerán y se apartarán de las cosas malas.
Además, incluso si ustedes pertenecen a la categoría anterior, no tienen que sentirse desalentados ni desmotivados.
Simplemente pueden hacer su mejor esfuerzo para arrepentirse de su maldad y acumular más bondad delante de Dios.
Aun cuando no puedan sentir realmente las cosas buenas ni la maldad del pecado en los profundo del corazón, pueden discernir entre lo bueno y lo malo con el estándar de la palabra de Dios.
Yo espero que se aferren a la palabra de Dios y escojan la bondad ante cualquier situación.
Mientras asisten a esta iglesia de gracia, si ustedes tratan de cambiar anhelando la compasión de Dios, ciertamente la recibirán.
Amados hermanos y hermanas en Cristo, cuando los pecados de los antepasados son transferidos a sus descendientes, los descendientes podrán sufrir de pensamientos negativos.
Hace muchos años, había una persona de otro país que recibió mi oración.
Él sufría de muchas debilidades incluyendo fractura de huesos, inflamaciones, y disco herniado. Su corazón también estaba en dificultades.
Dios me permitió saber que, en este caso, todos los problemas fueron ocasionados porque él era muy pesimista y sensible.
Cuando las personas enfrentan la misma clase de problemas, algunas de ellas las confrontan con una actitud positiva mientras que otras se vuelven tensas y pesimistas.
Esta persona pertenecía a la última clase de personalidad.
Si él empieza a preocuparse por las cosas, a pesar que fuera algo pequeño, pronto se obsesiona con ello y hace el problema más grande.
Él sufría mucho en su corazón como si estuviera en un problema muy difícil.
Pero él no hacía eso solamente porque tenía una personalidad negativa.
Aun cuando trataba de pensar de una forma positiva, sus pensamientos pronto se volvían negativos porque él había aceptado las tinieblas en su corazón.
Esto afectaba también a su cuerpo, y es por eso que muchas enfermedades y debilidades llegaban a él más fácilmente que a otras personas.
Si la maldad es acumulada de generaciones anteriores como en este caso, no es fácil creer en el evangelio que ellos escuchan.
Incluso si ellos tienen la buena suerte de aceptar al Señor, tienen que esforzarse más para mostrar más obras de bondad que otros para recibir la gracia de Dios.
Por ejemplo, para algunas familias, una vez que uno de los miembros de la familia acepta al Señor, todos los demás miembros pronto también aceptan al Señor.
Ellos reciben la gracia de Dios con facilidad y llevan una vida cristiana feliz y energética.
Ellos también tendrán muchas clases de testimonios.
Nosotros tenemos muchas familias como estas en nuestra iglesia.
Cuando una persona es sanada o es cambiada por la palabra predicada en esta iglesia, todos los miembros de la familia pronto vienen a la iglesia.
Ellos reciben con facilidad el poder de oración y reconocen las cosas espirituales con facilidad, por lo tanto, pronto crecen para convertirse en obreros de la iglesia.
Por otro lado, algunas familias son difíciles de evangelizar, e incluso si ellos vienen a la iglesia, no pueden tener fe con facilidad.
Podrán asistir diligentemente a los servicios de adoración y esforzarse, pero comprender la palabra se vuelve un proceso lento y la gracia de Dios no puede llegar a sus corazones con facilidad.
Esto nos muestra que las diferentes influencias de las obras de los ancestros vienen sobre sus descendientes.
Cuando las personas aceptan al Señor, reciben al Espíritu Santo, y se arrepienten totalmente de sus pecados, la mala influencia de sus antepasados podrá ser cortada.
Pero si la maldad es demasiado grave, no es fácil que la influencia de maldad sea cortada solamente al recibir al Espíritu Santo y arrepentirse totalmente solamente una vez.
Pero yo no estoy diciendo que ustedes deban rendirse.
No estoy llevando este mensaje para que ustedes se desalienten pensando, "Mi corazón es demasiado malo. Mis antepasados acumularon tanta maldad que yo soy tardo para comprender y constantemente recibo obras de las tinieblas".
Les estoy explicando estas cosas para que ustedes encuentren las soluciones a estos problemas.
Muchos de los miembros de la iglesia aquí presentes cosechan de acuerdo a su siembra y reciben respuestas a sus oraciones.
Pero si ustedes no cosechan lo que siembran y no reciben respuesta a sus oraciones por mucho tiempo, deben reconocer la razón por la cual esto sucede y encontrar la forma de recibir respuestas.
Es por eso que les estoy explicando la justicia de Dios.
Entonces, ¿Qué es lo que tienen que hacer?
Mientras aprenden sobre cada ley de justicia, ustedes podrán comprender cada punto y continuar almacenando bondad con una verdadera fe.
Ustedes podrán no saber lo que sucedió en el pasado.
Pero incluso si hay maldad acumulada por sus ancestros, podrán simplemente almacenar la bondad que puede destruirla.
Esto podrá ser un poco más difícil para ustedes que para los demás, y el tiempo podrá ser un poco más tardado, pero nunca es imposible.
Mientras continúen almacenando bondad, la medida apropiada de acuerdo a las leyes de justicia será completada, y repentinamente podrán recibir la respuesta y las bendiciones en un momento.
Entonces ustedes podrán dar mayor Gloria a Dios.
Al ustedes conocer las leyes espirituales, podrán acumular bondad más diligentemente; no tendrán que culpara a sus antepasados ni a sus circunstancias personales.
Es más, aun cuando tengan problemas a causa de sus ancestros o de sus circunstancias personales, nada importará si simplemente llegan al espíritu.
Recibirán bendiciones a plenitud en espíritu y en cuerpo y disfrutarán la gracia de Dios.

 
ManminCentralChurch
address_ManminCentralChurch