Entonces los hechiceros dijeron a Faraón: Dedo de Dios es este. Mas el corazón de Faraón se endureció, y no los escuchó, como Jehová lo habÃa dicho. [Éxodo 8:19]
Y Jehová iba delante de ellos de dÃa en una columna de nube para guiarlos por el camino, y de noche en una columna de fuego para alumbrarles, a fin de que anduviesen de dÃa y de noche. [Éxodo 13:21]