porque nunca la profecÃa fue traÃda por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el EspÃritu Santo. [2 Pedro 1:21]
Y si invocáis por Padre a aquel que sin acepción de personas juzga según la obra de cada uno, conducÃos en temor todo el tiempo de vuestra peregrinación; [1 Pedro 1:17]
no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel dÃa se acerca. [Hebreos 10:25]