Desde el asesinato del anterior Primer Ministro Benazir Bhutto el pasado Diciembre, todo el paÃs ha caÃdo en un incontrolable caos. Grupos extremistas han quemado 122 bancos, 32 estaciones de tren, buses, carros, bombas distribuidoras de combustible y gasolineras. La gente de Pakistán se encuentra temblando por miedo a futuros actos de terror. Los creyentes, temerosos de ir a la iglesia, solamente esperan por los pastores para que les visiten en sus casas. El gobierno, por razones de seguridad, no está permitiendo ninguna clase de reuniones de iglesias ni que se realicen seminarios, y la puerta para el trabajo misionero ha sido cerrada. Les ruego que oren por la resolución a los disturbios en Pakistán.